martes, 11 de mayo de 2010

Buena suerte y... ¿hasta luego?

Es el frío en mis huesos, la ausencia de una llama de calor... Las narices frías, el poderoso silencio y el desierto ante mis ojos. La sed de sueños... sueños derrotados, con un final trágico.
Puedo exponer públicamente que todavía me acuerdo de esas estúpidas noches en la que divagaba mi alma a unos cuantos metros a la redonda. Añado a semejante revelación que todavía mi alma vagabundea una vez a la semana (si es que la suerte está de mi lado) por tu fragancia inmaculada, tan lejana, tan idiota.
Adquirí un cero a la izquierda en aprendizaje durante estos largos meses, un terrible vacío en mis sentimientos y una sonrisa detestable.
Ya nada puede suceder, ya nada espero que suceda. Acepto tal y como es la cruda realidad, descarto cualquier tipo de posibilidad en cuánto a vibras positivas entre nuestros cuerpos, cancelo cualquier tipo de esperanza con y para conmigo.



Pero hay un recelo que guardo dentro... Y es la ansiedad por la cual desaparezcas de la misma forma que entraste a mi vida... SIN DARTE CUENTA. Es la ansiedad a que una vez por todas aparezca el indicado y borre con dulces canciones y una fina guitarra todo el dolor y la decepción que dejaste en mi.

sábado, 17 de abril de 2010

herencias culturales

A través del paso de los años, uno encuentra su personalidad. Que no es más que una suma de personalidades ajenas. Somos un gran rompecabezas, que cada pieza es esencial en nuestra integridad, pero pertenecemos a distintas raíces. Desde pequeño incorporan en uno los colores que nos representan y los juegos a los que debemos jugar. La cultura que nos rodea nos apaña en nuestras decisiones, y en otros caso nos enseña a sentirnos superior a las demás, tristemente. Ya más crecidos, obtenemos intereses diversos que son muy particulares, los conocemos gracias a otra personalidad que a su vez fue una pieza de otra. Y así sucesivamente.
Somos todos los mismos pero a su vez, todos completa y efectivamente distintos.

martes, 6 de abril de 2010

Un mundo que pocos conocen.

Ya era demasiado tarde cuando descubrí que existen muchos mundos dentro de este planeta. Vi un video acerca de la desnutrición, de la pobreza, del racismo y de la incertidumbre humana. Niños muriéndose de hambre, que les sobresalen de sus pequeños cuerpos los órganos de tanta desnutrición, increíble. Mis ojos se nublaron y cayeron lágrimas, mis ganas de alimentar esos cuerpos y abrazarlos eran enormes. Millones de personas pensando en si mismas y unas pocas preocupándose por el otro en vez de por si mismo. No entiendo por qué pasa todo esto, por qué existen estas crueles realidades. Entiendo que tenemos que tener frío para gozar del calor, tener hambre para estar saciados, que son necesarios estos extremos para poder complementarse. ¿Pero es necesario que niños y adultos mueran en las calles? No entiendo la distribución de la riqueza, no entiendo el dinero. Los ricos hacen dietas, y los pobres… los pobres se mueren desnutridos. Podemos abastecer todas nuestras necesidades en este planeta (por qué mundos, hay tantos como hombres y mujeres en la Tierra) ya que encontramos lugares de donde beber y donde alimentarnos. Y llegar a estas circunstancias, es absurdo. Si uno piensa, se da cuenta que todo es producto de la discriminación y de el poder del dinero. Todas las guerras que existen, toda la violencia, es producida por el deseo de tener más cosas materiales, que tal vez no compren un abrazo sincero. La lucha por territorios, la muerte de gente inocente, una consecuencia es lo que podemos ver en las calles, no hace falta viajar miles de kilómetros. Es tan difícil expresar lo que siento, es tan complejo. Quisiera que exista un mundo sin guerra, sin violencia, sin desnutrición, con niños felices, sin religiones que dividan al hombre, sin discriminación. Lo sé, soy una soñadora. Pero creo que si todos ponemos nuestro granito de arena podemos cambiar el mundo, porque nosotros, los adolescentes, somos en cierto modo el futuro de este planeta. Tenemos que concientizar en nuestra mente que mientras uno esta durmiendo en su cama calentitos, hay niños muriéndose de frío. Y no es un chiste. Me siento una hormiga, algo insignificante, que se cree muy grande pero a la vez muy chiquita. No voy a parar la desnutrición escribiendo lo que pienso, pero aprendo valores que son mucho mas importantes que unos zapatos. Los valores te ayudan a vivir, sin ellos no podríamos vivir espiritualmente. De chiquita soñaba con un mundo sin dinero, porque sabía que mucha gente carecía de esta moneda, pero a la vez comprendía que otra se bañaba en ella. De más grande me di cuenta que eso era imposible, sin dinero no se puede hacer prácticamente nada. Pero insertando estos pequeños grandes pensamientos podemos ver el otro lado del plato. Ayudar al otro, llevando ropa que no usamos a un hogar de huérfanos, estamos cambiando el mundo. Porque estamos cambiando nuestro mundo interior, nos vamos a sentir dichosos con nuestro corazón y con ganas de seguir ayudando a los que más lo necesitan. Piensen, razonen y actúen. Muchas personas o al menos una se lo va a agradecer. Un consejo: Nunca se quejen por la vida que tienen.







domingo, 28 de marzo de 2010

producción en serie


Este círculo vicioso al que indirectamente pertenecemos es un mundo irreal. Como una gran fábrica, que hace productos en masa, todos completamente iguales. De distintos colores, distintas tallas y distintos precios. Pero al fin y al cabo, todos pertenecen al mismo modelo, a un mismo molde que se imita y reproduce miles de veces.
Cuando uno mira su entorno como un espectador, se encuentra con la querida y despreciable sorpresa. Somos todos los mismos, nadie resalta. Porque aún el que resalta, es una copia mejorada de un igual.
Pareciera que nos fascina ser tan básicos. Buscando y siguiendo una misma moda. Tratando de impresionar a alguien en especial, que de especial no tiene nada, ya que es similar al anterior.
No nos damos cuenta que muchas veces nos reímos de las personas 'distintas', sin comprender que formamos parte de un sector mediocre, y podría decir que también es sumamente ignorante.

sábado, 27 de marzo de 2010

SACÁTELO DE LA CABEZA!


¿Creen en las casualidades?. Escribiendo en primera persona, admito que yo no. Todo pasa por algo en particular, por alguna causa. Por esa simple razón, creo en las 'causalidades' ¿no les parece?; pero acá hay un grave problema en este razonamiento si citamos lo que me sucedió la noche anterior: Nos encontrábamos separados por una simple calle, en la que transitan ómnibus, taxis, y personas. Mis ojos se habían hipnotizado con su grata presencia. Veía como realizaba la misma acción tan espectacular con una chica, que no era yo. Envidiaba su lugar, quería ser yo la que lo este besando nuevamente. No me entristecía, tampoco me alegraba. Simplemente observaba, como el lector se concentra en su libro. Yo contemplaba con ternura y sencillez. La imagen desapareció ya que cruzó un colectivo urbano, y en uno en especial estaba escrito en un tamaño bastante visible, un eslogan publicitario que decía estas mismas palabras 'Sacátelo de la cabeza'.
Me sentí como si fuera una actriz en pleno rodaje de un proyecto cinematográfico. Increíble. Sinceramente no se que pensar, si fue una casualidad ese cartel, o si estuvo allí en el momento indicado, para darme una señal. ¿ Sacármelo de la cabeza? ¡Pero si simplemente es una obsesión momentánea! ¿Una señal? ¿Por qué debería desaparecer de mis recuerdos? Si tengo los mas lindos y dulces... Tal vez tendría que dejar de hacerme problema por estupideces sin sentido. O tal vez tendría que preocuparme más por la situación crítica que me encuentro.

jueves, 25 de marzo de 2010

sofía


Siempre uno siente y percibe que su personalidad es la mejor. No es de sobrador ni egocéntrico. Es la realidad.
Yo con gusto leo el significado de mi nombre, cuando se aproxima el punto final, la sonrisa ya es algo natural. Es parecido lo que sucede con el significado de los signos. Qué extraño. No creo mucho en esas predicciones, pero dicen al pie de la letra como soy y como me ven. Estoy contenta con la personalidad interior que me tocó. Estoy contenta que mi alma eligió este pequeño cuerpo para albergarse un par de años, pensar que soy única en millones. Pensar que soy yo, Sofía, un milagro. Ya que nací en el horario indicado, en el momento justo. Mientras que podría haberse retrasado el acto sexual un par de horas, y plaf! Podría ser otra... o quien sabe. Nunca haber existido.
Fue todo una mera causalidad, algo que ya estaba escrito. Haber convivido desde mi primer segundo de vida con las mismas personas, y en el transcurso del tiempo, conocer gente que cambie mis gustos, mis pareceres, mis inquietudes, mis sentimientos.
Es todo muy loco, la verdad.
Volviendo a lo que principalmente concentré mi atención es la facilidad con la que imagino situaciones, la sencillez con la que obtengo una ilusión.
Siempre soñé, desde hace muchos años, que el amor de mi vida me cante una canción en particular, a orillas del mar y con el dulce sonido de una guitarra. Es una situación que la conozco tanto, que podría decirse que ya la viví... en sueños, obviamente.
¡Qué soñadora! ¡Qué enamoradiza! Sí, enamoradiza. Esa es la palabra que me identifica. Soy Sofía, de sentimientos fuertes, apasionada y sensible. Me obsesiono y quiero al sexo opuesto al instante, creo en el amor a primera vista y me cuesta olvidar aunque sea una de los amores mas fugaces que existen.
No comprendo a las personas que no les saca una sonrisa diaria, la presencia, la charla, con esa persona en particular (en mi caso, varía por meses, semanas y hasta días). Será que todavía no conocí a mi primer amor, al verdadero amor. Y me conformo ciegamente con los amores mediocres que me rodean.
Es bonito y gracioso mirarse en el espejo y decir 'Esta, soy yo'. Aunque muchas veces dudo de mi presentación. No me encuentro, no se quien soy, a quien le pertenezco, por quién vivo, para qué vivo, y que sentido tiene sufrir por razones sin validez.
Las palabra son tan dulces y armónicas como los sueños, son divinas. Uno puede escribir lo que siente, con el corazón. Es mucho mas difícil charlarlo, para mí. No me cuesta sentarme a escribir y plantear cosas existenciales.
Quiera o no, haya elegido o no esta vida. Me encanta vivirla y trato de vivir a pleno cada instante. Aunque a veces se torne aborrecedor y oscuro. Todo en esta pequeña y dichosa vida, vale la pena.

lunes, 22 de marzo de 2010

24 de marzo

A pocos días del 24 de marzo, día que haces un par de años se conmemoró feriado sostengo una postura un tanto peculiar con respecto al tema.
Estoy completamente en desacuerdo con respecto a la matanza y sufrimiento de seres vivos. También estoy en contra de la censura y la dictadura.
Lo que todavía no entiendo y nunca entenderé es por qué la sociedad le dice 'nunca más' a algo que esta viviendo actualmente. Hoy en día, nos jactamos de una democracia pero no hacemos un uso responsable y civilizado de la misma. Hay censura, muertes, desocupación y analfabetismo. Se festeja una democracia que es sumamente artificial, ya que no vivimos en la misma.
Somos engañados día a día, el periódico nunca dice la verdad. Y la televisión masiva es tristemente ignorante. Hay cientos de hurtos y robos cada 24 horas y no es una falacia. No hace faltar prender el televisor, la computadora o simplemente hojear el diario de la ciudad para estar informados sobre el tema. Ya se siente en carne propia y no hay seguridad. La gente obtiene el mismo o menor miedo que se tenia unos treinta y cuatro años atrás. Ya que uno no sabe si sale de su casa y puede llegar a volver vivo, escrito vulgarmente .
Estoy de acuerdo con respecto a la democracia y en contra de los tiranos. Pero tampoco hay que jactarse que llevamos una vida normal y sin miedos porque realmente es una mentira.