¿Qué es lo que me pasa?
Releyendo viejos escritos, me sorprendió la forma tan drástica en que dejé de escribir.
Será que suelo canalizar mis tristezas a través de la escritura, e inserto mi dolor en las palabras para poder deshacerme un poco de algunos de vacíos. Pero no es una excusa válida como para abandonar uno de los placeres que tiene el ser humano: expresarse.
Tenemos cinco dichosos sentidos que muchas veces no sabemos aprovechar.
Miramos sin mirar, no nos detenemos a mirar las pequeñas maravillas diarias. Miramos todo desde una perspectiva capitalista con un deseo de poder. Pensamos que todo pasa por los ojos, seleccionando lo que nos agrada y lo que no, como si fuéramos dueños de tal decisión. Mientras que en realidad somos esclavos de lo que nos imponen los ojos. Estamos ciegos ante un mar de oportunidades. Relojeamos de vez en cuando lo que no nos interesa, y nos concentramos específicamente en lo material.
Podemos tocar. Percibimos todo desde nuestras extremidades. ¡Qué bueno sería percibir realmente lo que nos rodea sin detenernos en el envoltorio, y sentir únicamente el contenido!
Hay fragancias, olores, que nos remiten a situaciones, y algunas abren un portal en la mente, derribando todo tipo de barrera que se encuentre en el espacio de los prejuicios. Otros, nos hacen volar, aterrizar y volver a empezar...
Tenemos el dichoso don de poder hablar, poder expresarnos directamente con el que esta a nuestro lado. Podemos conversar, discutir y hasta amar a través de las palabras habladas. Poseemos un lujo: comunicarnos directamente, sin ningún tipo de barricada que nos impida expresar lo que nos sucede. Únicamente, tenemos que aprender a decir lo que pensamos, utilizar las palabras justas y necesarias (esto muchas veces es lo más difícil)
El gusto: el sabor de lo real. Poder sentir a través de los labios, poder acariciar con ellos para poder volar, una vez más.
El último, pero no menos importante y el más complicado: saber escuchar. Muchas veces nos ahogamos en nuestras propias palabras, sin darle un lugar cómodo a la opinión ajena. Nos encanta explayar nuestros ideales, pero nos cuesta respetar los ajenos... Aprender a tolerar a través de los sonidos, entendiendo que en este mundo hay diversidades, y saber a convivir en paz con ellas.
Algunos, tienen la dicha de poseer estas cinco maravillas. Pero lamentablemente, no todos tenemos este lujo.
¿Será que las personas que perdieron, o nacieron sin ese sentido, ven, sienten, escuchan, dicen, huelen, distinto? ¿Puede ser que a la falta de algo, se agudice otro sentido, y éste sea mucho más potente y profundo?
Como nacemos con ellos, no somos conscientes del valor que tienen... Pero cuando algo nos falta, y sabemos de la existencia del mismo, lo deseamos.
¿Por qué somos tan complicados?
Creo que algunos ciegos ven mucho mejor que cualquiera que tenga los ojos abiertos...
miércoles, 26 de enero de 2011
miércoles, 29 de diciembre de 2010
loquehay
EN EL MISMO MOMENTO EN QUE EL TEMBLOR SEA EN CASA, ENTENDEREMOS TAL VEZ LO QUE AL OTRO LE PASA.
domingo, 31 de octubre de 2010
UNA FIESTA DE RAZONES
Anoche, entre saltos y banderas, espuma y papelitos le encontré una razón a tanta irracionalidad. Fueron sus sabias palabras que me hicieron comprender mi estado de ánimo.
Me encuentro ante un intruso dentro mío, que ya esta dejando de escribir, que esta muy lejos de su esencia y siente un inmenso dolor...
Hay que caminar y resbalar, escalar cada peldaño para que nuestro ángel de la guarda (si es que existe) nos enseñe a encontrar el verdadero camino para que la sabiduría nazca de uno, y aprendamos a reír. A ser felices, a encontrar la paz interior.
Viví a pleno, lo necesitaba. Sentí tantas contradicciones que hasta agradecí que existieren.. Sin ellas nada se podría complementar.
Lo palpité, en realidad el amor existe. Sólo hay que saber sentirlo, saber mirarlo.
Le pongo un fin a este mar de inseguridad, a esta tristeza tan cotidiana.
La vida es un segundo en la humanidad, y hay que vivir ese segundo, ya que después estamos relegados al olvido de generaciones próximas... Y si no supimos disfrutar, es similar a en vida, morir.
Yo no quiero ser una muerta en vida, yo no quiero tener los ojos tristes, yo no quiero que mi conciencia e inconsciencia viva en el pasado constantemente. No quiero sentir esto.
Es una elección, y a este intruso que se acomodó en mi, le abro la puerta para que se retire. Y me deje vivir en armonía, en paz, amor y amistad.
UNA VEZ MÁS, GRACIAS PASTILLAS DEL ABUELO.
Me encuentro ante un intruso dentro mío, que ya esta dejando de escribir, que esta muy lejos de su esencia y siente un inmenso dolor...
Hay que caminar y resbalar, escalar cada peldaño para que nuestro ángel de la guarda (si es que existe) nos enseñe a encontrar el verdadero camino para que la sabiduría nazca de uno, y aprendamos a reír. A ser felices, a encontrar la paz interior.
Viví a pleno, lo necesitaba. Sentí tantas contradicciones que hasta agradecí que existieren.. Sin ellas nada se podría complementar.
Lo palpité, en realidad el amor existe. Sólo hay que saber sentirlo, saber mirarlo.
Le pongo un fin a este mar de inseguridad, a esta tristeza tan cotidiana.
La vida es un segundo en la humanidad, y hay que vivir ese segundo, ya que después estamos relegados al olvido de generaciones próximas... Y si no supimos disfrutar, es similar a en vida, morir.
Yo no quiero ser una muerta en vida, yo no quiero tener los ojos tristes, yo no quiero que mi conciencia e inconsciencia viva en el pasado constantemente. No quiero sentir esto.
Es una elección, y a este intruso que se acomodó en mi, le abro la puerta para que se retire. Y me deje vivir en armonía, en paz, amor y amistad.
UNA VEZ MÁS, GRACIAS PASTILLAS DEL ABUELO.
domingo, 12 de septiembre de 2010
sábado, 14 de agosto de 2010
Itinerario de vida.
Estaba removiendo los típicos cajones repletos de papeles con escritos míos de una prudencial antigüedad hasta que encontré una lista con metas a cumplir. Fueron deseos que en ese entonces consideraba inalcanzables. Pero con gran orgullo puedo decir que la mayoría ya cumplí.
Las principales las cumplí este mismo año, será que tuve un poder de convicción tan grande que todo lo que realmente quería, lo pude lograr.
Una de las más importantes (ya que es la número uno) fue conocer a los integrantes de la banda que me apasiona. Le siguen, participar en un espectáculo teatral, cantar en un estudio de música (o lo más parecido), tener un promedio reconocible en la libreta de calificaciones, y por último (no por eso menos importante) tener dreads en toda la cabeza.
Me resta tirarme de un paracaídas, viajar de mochilera a cualquier lugar del mundo, tener un tatuaje y perforar alguna parte de mi cuerpo, aprender a tocar la guitarra, escribir un libro, tener mi propio local de ropa, conocer los lugares más carenciados de mi país y del mundo para poder ayudar, poder estar en el mismo lugar que Ana Frank vivió sus últimos años de vida, entre otras cosas.
Siento admiración por lo que hice y espero poder tildar cada una de esos objetivos, si es que realmente lo quiero.
Las principales las cumplí este mismo año, será que tuve un poder de convicción tan grande que todo lo que realmente quería, lo pude lograr.
Una de las más importantes (ya que es la número uno) fue conocer a los integrantes de la banda que me apasiona. Le siguen, participar en un espectáculo teatral, cantar en un estudio de música (o lo más parecido), tener un promedio reconocible en la libreta de calificaciones, y por último (no por eso menos importante) tener dreads en toda la cabeza.
Me resta tirarme de un paracaídas, viajar de mochilera a cualquier lugar del mundo, tener un tatuaje y perforar alguna parte de mi cuerpo, aprender a tocar la guitarra, escribir un libro, tener mi propio local de ropa, conocer los lugares más carenciados de mi país y del mundo para poder ayudar, poder estar en el mismo lugar que Ana Frank vivió sus últimos años de vida, entre otras cosas.
Siento admiración por lo que hice y espero poder tildar cada una de esos objetivos, si es que realmente lo quiero.
lunes, 2 de agosto de 2010
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