miércoles, 14 de septiembre de 2011

Spring!


Me encanta la primavera porque tiene un aire especial, un dote de felicidad extra que renueva las energías para devolver la esperanza y potenciar la felicidad. Son tiempos de cambio, ya que este también cambió. El sol amanece más temprano y se va más tarde, se deja acariciar y también mirar. Los arboles ya no se encuentran más a la intemperie del frío, sus frondosas hojas lo visten de su mejor color. Y las flores vuelven a nacer para otorgarle una dosis de color y perfume a las calles, a la gente.

¡Soy feliz en primavera!

sábado, 10 de septiembre de 2011

.romA

¿El amor existió desde siempre o fue un mero invento del ser humano para no sentir esa ausencia de calor que produce la soledad? ¿Sentimos con nuestra razón o sencillamente existe un alma? ¿El amor puede acabar? ¿O somos nosotros los que acabamos con el amor? ¿Es eterno? ¿El amor es amor en su totalidad, o con el tiempo se desgasta y lo único que perdura es la compañía que nos hace sentir?
Ni idea, todavía no se con exactitud si alguna vez sentí amor. No tengo amores. Tengo idilios, 'amores' efímeros que son como las hojas que caen de los árboles en otoño. Vuelan, se destiñen, se gastan, se van. ¿O será que yo soy la que vuela y se va?




Antes de criticar y juzgar al que esta al lado mío. Es preciso saber cuestionarme a mi misma. Suelo ser la raíz y el fin de mis problemas.
Mi imaginación es tan amplia que integra todos los factores necesarios para manipularme hasta hacerme creer que la realidad es como yo la miro, y no como realmente es.

jueves, 8 de septiembre de 2011

VoLaR


Atreverse a dar ese salto, a sentarse en el abismo y dirigirse a lo desconocido. Juntar el coraje para aprender a confiar y no hacerlo por un simple capricho de una corazonada. Despegar los pies de ese suelo que es inherente a nuestras extremidades desde que sabemos que existimos. Empezar a juzgar a nuestro interior para poder entender todo un poco mejor, para que la ignorancia no roce el camino por el cual se trasladan nuestros pensamientos. Ver el reflejo de lo puro y frío, de lo distante y elegante. Intentar tocar la perfección, tener la ilusión de poder saborearla con nuestros labios para saciar la sed que poseemos desde que sabemos que existe. Cerrar los ojos. Elevarnos. Sentir la plenitud. Fotografiar los sentimientos, congelar los momentos, inmortalizar esa brisa que acaricia nuestras mejillas con vientos de cambio, de transformación, de esperanza. Respirar hasta explotar. Viajar a la inmensidad para comprender que solos no somos nadie, únicamente uniéndonos como aquellos blancos bloques de calma vamos a poder encontrar lo que siempre buscamos: conseguir desterrar ese sentimiento de destrucción para que se agudicen los estímulos de amor, y poder triunfar sin destruir nada. Únicamente aislando lo que debe desterrarse de la faz de la tierra, ignorando a la propia maldad para que la belleza confunda sus sentimientos y podamos convivir en paz!.

mamá

Claramente lo que despierta en mí va más allá de la sangre irrevocable y eterna que nos une, es mucho más que la simple palabra que pronuncié por primera vez con gran empeño y perseverancia. Es lo que me forma, lo que me conforma y lo que me hace e indica ser. Son sus duras manos, debilitadas por los años, sus pulseras que la acompañan en su andar como símbolo de personalidad. Su manera tan eficaz de conmocionarme hasta el alma con sus sabias palabras. Su facilidad para ahuyentar a los fantasmas que me distorsionan la tranquilidad para proclamar su himno de la felicidad con su dote de positivismo que genera en mí paz. Sus largas y flacas piernas que siempre anhele tener, sus gruesos cabellos desgastados de pigmentos por el tiempo que ella hace retrasar por la juventud que inunda su alma. Sus ojos, su nariz y su boca, el cable a tierra que deseo cuando todo esta borroso y gris. Posee el corazón más grande que alguna vez pude sentir, porque en sus abrazos encontré la sinceridad que necesito, para quitar de mi la hipocresía que envuelve mis días. Su radiante perfección de inmaculada mujer, que lucho desde sus principios por estar mejor, sin tener que regatear en nada ni en nadie, ya que ella sola, todo lo puede. Es mi estrella, y mi luz. La convicción y el poder hecho carne y hueso. Me sorprende cada día más lo fuerte y decisiva que es, no puedo comprender que dicho ser con tanta pureza sea real, y para rematar, es mi fiel y dedicada madre. Que con sus tostadas por la mañana me dan la seguridad que ella siempre va a estar, detrás de cada fracaso y triunfo, para recomendarme el camino que me conviene seguir. Dudo que alguna vez me sienta sola si ella esta en mis pensamientos, es una especie de salvadora ante tanta maldad. La escucho aunque no lo demuestre con facilidad, aprendo de cada fundamento, porque lejos no están de rosar a la verdad. Me enorgullece, me emociona y me hace sentir tan dichosa, el entender por siempre que la vida no es fácil, y menos para ella, pero con su racionalismo y sentimentalismo todo puede mejorar. Los valores que son los ladrillos de la rutina que nos acompaña día a día hacen que cuando esté lejos los sienta cerca, y cuando están cerca se me llene el cuerpo felicidad...

Hay diversos tipos de seres vivos, y creo que mi digna progenitora es la más grande de la especie. Es mi Dios, mi albor y mi paz, mi mamá.

Subestimar lo que siento con un simple y común ‘te quiero’ es mentirte ya que no existen palabras que puedan describir lo que significas y generas en mi.

All you need is.. love!

Estoy enamorada.

Estoy enamorada de mi familia, de mis amigos. Enamorada de lo que soy. De la música, de los olores que se entrelazan con los acordes para transportarme a otra dimensión.. Enamorada de las heridas, del amor, de la adrenalina de los momentos. Enamorada del cielo, de la luna y el sol, de las nubes y las estrellas. Enamorada de los libros, de la escritura, de las palabras que generan conciencia. Enamorada del teatro, de los personajes que constantemente creamos. Enamorada de la naturaleza, de los animales. Enamorada de la diversión y de la lujuria. Enamorada de la paz y del buen cine. Enamorada de mi pasado, de mi presente y de lo que me esta esperando. Enamorada de los besos, de los abrazos, de las sonrisas y de las lágrimas. Enamorada de la belleza que se encuentra en lo simple. Enamorada de la humildad y la espontaneidad. Enamorada de las risas, de las peleas que nos unen. Enamorada de las buenas intenciones y de la facilidad con la que cambio mis estados de ánimo.

Estoy enamorada de la vida! (y de la muerte también)

Somos

Esa pregunta tan codiciada y ostentosa que se ve inundada de dudas cada vez que se interroga tiene principios antiguos. Efectivamente más de una vez nos preguntamos si las personas cambiaban o si era el mismo tiempo el que las mostraba como eran realmente.
Francamente, mi verdad, ya la citaron hace siglos. Asique no soy más que una afirmadora de dicha hipótesis.
Heráclito sostuvo que nadie se bañaba dos veces en un mismo río. El lugar físico es el mismo, pero las situaciones cambian, las personas no son las mismas, crecen y fluyen. Somos como el agua, nos trasladamos, cambiamos de forma y de contenido. Pero nuestra estructura es siempre la misma. Poseemos dos brazos, dos piernas y dos ojos. Lo que nos condiciona a dicho cambio son los momentos en los cuales nuestra inteligencia se pone a prueba, para despistar a los menos lúcidos y para hacer valer a los más capacitados.
Bailamos una misma música con diversos estilos que cambian nuestro baile.
No se trata de ser mejor o peor, sino diferentes. Nadie esta exento de la verdad, pero tampoco la posee. Somos dueños de lo que creemos con énfasis y no tenemos el valor suficiente para desvalorizar al que se encuentra a nuestro lado.
Entonces sí, sostengo que cambiamos. La vida nos hace más fuertes, con ideales subjetivos debido a nuestro crecimiento, y las decisiones que tomemos, no son más que un reflejo de lo que empezamos a aprender desde que nacimos.

viernes, 5 de agosto de 2011

Mi primera obsesión.

Recuerdo aquella mañana del 99 como si fuera la de hoy. Yo me encontraba en la sala de pre-escolar, ésta se ubicaba en la parte derecha de la entrada central del Colegio. Era grande, luminosa, con diversas mesas y sillas de tamaño prudencial para niños de 5 años.
Yo estaba con mi guardapolvos color azul, con mi nombre inscripto en su parte delantera, tenía una mano encima de la otra, y en ellas ubicaba mi rostro. Intentaba dormir ya que era la hora del día que se destinaba a descansar. Como es de esperar, a ningún infante le gusta dormir, y más cuando a su alrededor se encuentran chicos de edad similar, con juguetes y demás distracciones.
En frente mío se encontraba él, rubio, de bucles perfectamente ondulados, ojos color miel, y una suntuosidad extravagante para los años que cargaba a cuestas. Recuerdo que era hincha de un club de fútbol, el mismo que la señorita, por tal motivo, siempre charlaban cuando ésta se encontraba distendida en su escritorio.
Me acuerdo que nuestras miradas se cruzaron eternamente, como sus ojos se clavaron en los míos para hacerme sentir importante, casi única. Mi corazón latió más fuerte de lo normal, y en mi panza hubo una revolución considerable. Era todo tan extraño para mí.
Sus labios se despegaron para mostrar sus minúsculos dientes, y con una voz infantil pronunció unas palabras que ojala, nunca olvide. Con su pequeña inocencia y sus aires de galán me dijo:
-¿Querés ser mi novia?
No sabía que responder, no sabía exactamente lo que era ser la novia de una persona. Había escuchado que mi señorita tenía un novio, al que veía con frecuencia, y nosotros siempre preguntábamos por él.
Lo perdida que me encontraba hicieron que el impulso tomara el control de mi acciones. Le respondí asustada y emocionada un real y preciso 'Bueno'. Me sonrió. Y no recuerdo que más sucedió en lo que restaba del día, sé que sonreí y me mostré con cierta superioridad hacia mis compañeras, pues yo tenía novio, ellas no.
Cuando llegué a mi casa, que en ese entonces vivía en un edificio, mi llegada fue como una revolución, una fuerte tormenta que arrasó con la morada. Mis gritos fueron de emoción y alegría 'Mamá, mamá, tengo novio!', 'Barbi, tengo novio! Se llama Facundo Fiorito' 'Viole, Viole.. tengo novio' 'Papa, tengo novio!', y seguramente a mi hermanito, que mucho no entendía del asunto ya que poseía unos escasos tres años, le habré contado. Cuando mi noticia ya fue primicia en mi casa, me dirigí a los departamentos vecinos, anunciando mi triunfante y victoriosa crónica.
Mi felicidad duro hasta que mis hijos me llamaron para que los atendiera, tenía que darle de comer a Celeste, y pintarme para hacer la obra cotidiana en la cual actuaba en el famoso palier del piso, junto con mis amigas. El ritual consistía en disfrazarnos, maquillarnos, e invitar a todos los niños del edificio para que acudieran a nuestra exitosa función.
Al día siguiente recuerdo que guardé un lugar para él, mi novio, en una mesa apartada a las demás. Lo esperaba con ansias, pero no llegaba. Dudaba que faltara, no era de aquellos que solían ausentarse a clases... Hasta que apareció, puedo asegurar que al verlo a través de la puerta, mi corazón se aceleró. Lo mire profundamente, vi como saludaba a los demás compañeros, y como sutilmente se acomodaba en otra mesa, en otra silla, distinta a la que yo había reservado para él.
Mi corazón se partió, me sentí una idiota, una pequeña ilusa que se había creído el cuento de los novios. Ese día no me hablo. El siguiente tampoco.
Oficialmente mi noviazgo tan precoz y veloz había llegado a su fin.
En mi memoria confusa puedo divisar estar jugando con mis amiguitas del jardín, y que una dijo con aires de grandeza 'Estoy de novia con Facundo Fiorito'.
Otra espada más que traspasaba el grosor de mi alma para que por fin sangrara exhaustivamente para entender lo que realmente era: El novio de todas, el novio de ninguna.
Creo que al pasar unos días ya no me importó más. Pero quedo vigente en mi memoria. Y puedo asegurar que desde ese día comprendí que cuando me lastiman, nunca lo voy a olvidar. Soy una rencorosa y resentida nata, aunque pasen los años y los destinos se muestren más claros, el dolor va a seguir vigente como si fuera actual, aunque ya no lastime. También pude darme cuenta que soy una mujer sumamente enamoradiza, hasta la médula. En mis entrañas siento que existe el amor verdadero, el príncipe azul. Aunque en mi razón únicamente divise la negación.


PD: Si Facundo Fiorito llega algún día a leer esto, me arriesgo a decir que va a pensar que soy una enferma mental, que necesito un psicólogo urgente para superar a un amor fugaz de 5 años. A lo que yo te respondo, queridísimo Facundo, sólo retomo momentos de mi infancia, no significa que hasta el día de hoy siga anhelando dicho amor, tampoco quiero decir que me haya olvidado. Creo que vas a estar presente hasta mis últimos días, pues, mi hermana Bárbara, cada vez que puede me lo recuerda con una risa irónica para fijar en mi autoestima lo fracasada que suelo ser.